Celebración en Gix'saan

Canadá y Wet’suwet’en

El mito histórico nos cuenta que Canadá fue mucho menos beligerante con los pueblos indígenas que sus vecinos del sur. La Policía Montada de Canadá no aparece masacrando a los indios en ninguna película, y fueron mucho más amables y educados que el Séptimo de Caballería y compañía. Además, cuando Toro Sentado (Tatanka Ayatanka en Lakota) huyó a Canadá, fue bien recibido, dicen. Aunque después tuvo que volver a las reservas de Estados Unidos, puesto que en Canadá se morían de hambre.
De hecho, Canadá no fue demasiado más respetuoso con los indios que los norteamericanos. Simplemente, la situación demográfica y el potencial de los respectivos gobiernos sobre el territorio eran diferentes. Los efectos fueron, eso si, muy similares. En este sentido, cabe destacar que las políticas de quien se considera padre fundador de Canadá, Sir John A. MacDonald, resultaron terroríficas por los indios.

Totems frente al Consejo Tribal

Canadá sigue teniendo una demografía muy diferente a la de Estados Unidos. El 90% de su población vive en los primeros 150 km al norte de la frontera. Son el segundo país más extenso del mundo, pero los canadienses viven concentrados en la franja sur. La gran parte de su territorio tiene una baja densidad demográfica. Allí es donde viven la mayor parte de los indígenas (por cierto, en Canadá llamados oficialmente “Primeras Naciones”, aunque el término “indio” es el más popular entre los propios indígenas). Muchas de estas naciones / tribus no firmaron ningún tratado, ya que hubo muy pocos conflictos bélicos. Si no hay guerra, no se puede firmar la paz, y mañana será tro día. Tanto en Canadá como Estados Unidos, la mayor parte de las “bajas” (muertos) indias fueron por causadas por las enfermedades y el hambre. La gestión de los representantes del gobierno, el sistema de escuelas (internados lejanos), obras monumentales (carreteras, embalses …) y un montón de evangelizadores, fueron marcando la ruta hasta la situación actual, en la que muchas zonas de mayoría indígena son como un Tercer Mundo dentro del Primero. En muchos casos, los índices de alcoholismo, criminalidad, diabetes, accidentes de tráfico, suicidio … son estratosféricos (y tristemente aterradores), sólo comparables con los de los indígenas de Estados Unidos, Nueva Zelanda, Australia, Groenlandia / Dinamarca .. .

Ya iniciado este siglo XXI, Canadá ha optado por rebajar el nivel de conflicto con los grupos indígenas. De manera resumida, ha buscado pactos sobre el uso y la propiedad de la tierra, llegando a acuerdos firmados con las autoridades locales indígenas. También ha integrado los indígenas en los órganos de gestión de diferentes organismos o empresas que afecten a su territorio. Un ejemplo serían los parques nacionales y estatales. Por ejemplo, en algunos parques, el centro cultural local y los puntos de información son gestionados conjuntamente en un mismo edificio. Esto, además, crea puestos de trabajo para la población local.

Determinadas tribus no han querido firmar ningún tratado o acuerdo. Pero además, hay otra cuestión. Muchas tribus / naciones indígenas tienen un doble gobierno: el digamos “moderno”, elegido democráticamente en unas elecciones, y el tradicional, según las normas de cada nación / tribu (generalmente, siguiendo normas de los clanes). El gobierno de Canadá tiende a pactar con los primeros, que no siempre controlan la situación, y que suelen ser personas con más estudios, y también más “mestizos”.

Salmones intentando superar la cascada del rio Skeena en Moricetown

Un último aspecto a tener en cuenta. La economía canadiense depende en gran medida del sector primario y de la explotación de los recursos minerales y su exportación. Sobre todo, el oeste y el norte del país. Saskatchewan, una buena parte de Manitoba, Alberta y más de la mitad de la Columbia Británica viven de la agricultura, la ganadería, la minería, la explotación forestal … y son economías muy prosperas pero a la vez muy dependientes de los precios del mercado y de la exportación. Desean seguir explotando los recursos, y exportarlos hacia otros mercados que no sean los Estados Unidos. La mayoría de la población es contraria a las políticas “ecologistas” o de prevención del cambio climático, que en las zonas urbanas de Canadá son una prioridad (Quebec, Ontario, costa de la Columbia Británica …). El pasado mes de octubre de 2019 se celebraron unas elecciones al Parlamento Federal canadiense, y el resultado dibujó un país dividido en dos. El Primer Ministro Trudeau (liberal) no obtuvo ni un escaño en Alberta o Saskatchewan, pero ganó las elecciones gracias al peso demográfico de las provincias del este del país. Esto incluso ha llevado a hablar del Wexit, o separación de Alberta y otras provincias del resto de Canadá (y fundar un nuevo estado denominado Western Canada). Se considera un problema grave, no tanto por el sentimiento independentista, sino sobre todo por la dificultad para gestionar economías y visiones geoestratégicas tanto diferentes dentro de un mismo estado.

Ahora que ya estamos situados, vamos a por el LNG Canada. El gas natural del norte de Alberta buscar disponer de una salida al mar (mejor que EEUU, que son un socio comercial demasiado importante que los canadienses intentan evitar, hay que diversificar los clientes). El gas natural es una energía bastante “limpia” comparado con el petróleo. Han decidido hacer un gasoducto para poder exportar. Y qué ha hecho la empresa y el gobierno canadiense? Vieron por donde podría pasar el gasoducto, y fueron pactando con las diferentes tribus, ofreciendo dinero, participaciones en la empresa o sobre los beneficios … Los pactos han sido bastante beneficiosos desde el punto de vista económico para las naciones / tribus. Ahora bien, cada nación / tribu es un mundo, son soberanas, y los equilibrios de poder entre gobiernos “modernos” y “tradicionales” son complejas. Todo ello, sin olvidar que algunas naciones / tribus no tienen acuerdos ni tratados firmados con el gobierno de Canadá, pero que reconoce su soberanía. Un ejemplo: la salida más lógica del gasoducto hacia el mar era para Prince Rupert. pero las tribus locales no llegaron a un acuerdo con la empresa. Kitimat, una puerto más al sur, quizás más necesitado de inversiones y puestos de trabajo que Prince Rupert, pactó. Y así en todas partes. Una filigrana de pactos y tratos. Era por tanto plausible que esta serie de pactos entre la empresa, el gobierno canadiense, y los poderes tribales, dejara de funcionar en algún lugar.

Ksan, New Hazelton, Columbia Britànica

Ksan, New Hazelton, Columbia Britànica

Este lugar ya tiene un nombre: Wet’suwet’en

¿Qué pasa con el Wet’suwet’en? Esta tribu o nación no tiene firmado ningún tratado. Reclaman un territorio muy amplio, más allá de lo que reconoce el gobierno canadiense. LNG llegó a un pacto con las autoridades tribales “modernas”. Pero los jefes tradicionales de algunos clanes no aceptan el trato, y dicen que el gasoducto debe pasar por otro lugar, más al norte o al sur. Afirman que ya están sufriendo el cambio climático (menos salmón, bosques destrozados por la epidemia del escarabajo …) que está poniendo en peligro la supervivencia de su población. Ojo al dato, porque la principal misión de un jefe de clan es que la gente de su clan tenga comida. Ya no es una cuestión de trabajo, o riqueza, sino poder mantener una economía ligada a la subsistencia (mayoritaria en las zonas norte de Canadá), que les permita obtener a través de la caza y la pesca la comida que necesitan.

Cuando la construcción del gasoducto llegó a territorio Wet’suwet’en, se empezaron a producir bloqueos / sabotajes a las obras. El 31 de diciembre, después de los primeros incidentes en la obra del gasoducto, el tribunal supremo de la Columbia Británica dijo que se podía enviar la policía federal canadiense (Policía Montada de Canadá, distinta a la policia tribal) a echar a los que protestaban, para permitir que las obras siguieran. No reconocía, por lo tanto, la autoridad de los jefes tradicionales que se oponen al gasoducto y defienden los bloqueos como legítima y soberana defensa.

Decidieron empezar a cortar carreteras y sobre todo, vías del tren (mercancías). La protesta se ha extendido por todo el Canadá, de costa a costa. CanadaRail, la principal empresa de trenes, ha tenido que cancelar muchos convoyes, y empieza a haber problemas de abastecimiento en ciertas regiones del país.

Lake François, en el corazón del territorio de Wet'suwet'en

Lake François, en el corazón del territorio de Wet’suwet’en

¿Por qué ha tenido tanta repercusión este caso, y las protestas han ido más allá del ámbito de los conflictos indígenas? Se han juntado dos cuestiones que han producido el cóctel explosivo de manifestaciones.

Soberanía Política Indígena: ¿tribus o naciones con sistemas de gobierno tradicionales, pueden imponerse a gobiernos elegidos democráticamente? ¿Hasta dónde puede llegar el Canadá en sus pactos? ¿Cuando podrán salir finalmente de la miseria las naciones indígenas, si no pueden decidir sobre los temas que les afectan? En resumen, ¿qué debe hacer el Canadá con sus indígenas, ahora que ya estamos en el siglo XXI?

Construcción de gasoductos: Canadá se proclama como defensor de las medidas para detener el cambio climático, pero permite construir nuevos gasoductos. Quizás es hora de parar tpdps los proyectos, piensan mayoritariamente en Quebec, Ontario, costa de la Columbia Británica … Ni hablar, dice el resto del país. Dicho de otra manera, ¿puede convivir la nueva economía verde sin emisiones, con tasas sobre todo aquello que sea declarado contaminante, con la producción de gas natural, petróleo, minería intensiva …?

De hecho, el caso de los bloqueos iniciados desde Wet’suwet’en están mostrando las profundas diferencias territoriales entre diferentes regiones de Canadá, con las naciones indígenas como detonantes (y que seguirán generando problemas de este tipo). Canadá se enfrenta a un dilema importante, y Wet’suwet’en ha aportado la dosis de indigenismo y ecologismo que permite la toma de posición respecto al dilema canadiense.

Unos comentarios finales:

El Primer Ministro Trudeau pide paciencia y diálogo para cuadrar el círculo. Realmente podremos ver si la sociedad canadiense es tan madura como nos dicen. Añado: si los canadienses no tienen éxito, no se quien lo tendrá, pues estas contradicciones las tienen muchos otros países o bloques de países.

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